La vela decorativa, el otro saber hacer francés

Nacida de la época antigua, la vela ha encendido la linterna de los hombres durante varios milenios, según su evolución. Si bien la llama, su calidez y su poder iluminador siguen siendo su hilo conductor, la vela ha seguido avanzando en su diseño y composición. Cera de abejas, sebo o parafina ayer, luego cera vegetal hoy, la vela sigue siendo uno de los pocos objetos que ha resistido el tiempo y los avances tecnológicos. Porque, aunque la electricidad se robó rápidamente el protagonismo desde finales del siglo XIX, sigue siendo un aliado imprescindible para los hogares en caso de un fallo de la modernidad por apagones. Rústicos por naturaleza, cada uno de nosotros guarda el arte de la vela decorativa o práctica en un rincón de la casa, realizando así, si es necesario, un ritual inaugurado hace siglos por nuestros antepasados..

De vela a vela decorativa

La vela decorativa como bonito regalo de San Valentín

Si ya no es un tema cotidiano en estos días, a la vela le gusta recordarle a la gente que aún puede brindar muchos servicios. El repetido mal tiempo de los últimos años, provocando repetidos apagones, es un ejemplo de que esta mecha atrapada en un trozo de cera endurecida permanece y seguirá siendo imprescindible para la vida de los hombres, incluso los más avanzados. Dicho esto, la carrera de la vela decorativa nunca ha cesado, utilizando su encanto para convertirse en el socio indispensable en la creación de un ambiente romántico. Hoy como ayer, la cena a la luz de las velas acompañada literalmente de su justa ración de velas no pudo encontrar un sustituto a la altura de su altura que pudiera brindar la iluminación suave e íntima tan apreciada. Testigo del lento paso del tiempo, la vela y su cera fundiéndose con los minutos adquieren el aspecto de una metáfora que devuelve la paciencia a un primer plano.

El saber hacer francés desde hace más de cien años

La vela decorativa, el saber hacer de la artesanía francesa desde hace más de un siglo

Más allá de su inestimable ayuda en los días de escasez de energía, la vela ha encontrado su lugar como objeto decorativo en la casa. Equipado con aromas perfumados para dar sabor a la habitación o neutro en esta área, sabe jugar el papel de acabado en una decoración cuidadosamente diseñada. Sus diferentes colores le permiten adaptarse con sutileza al resto de elementos decorativos, embellecido con diversas formas y su estuche.

Declare su amor con una vela personalizada fabricada en Francia

San Valentín es la oportunidad de ofrecer una vela decorativa personalizada hecha a mano

Aliado imprescindible en una celebración de San Valentín, también es un regalo ideal para ofrecer o ofrecerse en cualquier circunstancia, por su lado sagrado y profano, impregnado de modernidad. En efecto, la originalidad puede ir de la mano de la vela decorativa, que ahora se beneficia de una personalización para hacerla por definición única para quien la recibe, sobre todo cuando esconde un pequeño tesoro escondido en su pecho. Aún poco conocido, el saber hacer francés en términos de fabricación de velas ha sido líder en el sector durante más de un siglo, especialmente en la región de Nantes, líder en la artesanía francesa en esta área. Por lo tanto, algunos fabricantes continúan perpetrando el arte de vela decorativa hecho a mano personalizado, embelleciéndolo con originalidad como cuando AG ArtGosse desliza discretamente una pulsera Swarovski en él, lo que creará una sorpresa …

¿Y si la vela esconde más que una llama?

Algunos fabricantes ofrecen velas originales que contienen una joya de regalo sorpresa.